“Dios los Cría y Ellos se Juntan”

Es muy probable que todos hayamos escuchado esta frase y sepamos lo que significa. Otras frases que normalmente son interpretadas como si tuvieran la misma connotación son “Dios los cría y el viento los amontona” o “Dime con quién andas y te diré quién eres”. Pero observemos lo que sucede cuando la comparamos con otras frases como “mira quien habla”, “el burro hablando de orejas” o “Le dijo la sartén al cazo”. Estas últimas frases normalmente son usadas como una respuesta rápida contra alguien que nos llama mentiroso, hipócrita, pend*jo o cualquier otro término peyorativo que preferiríamos no ser llamados. Sin embargo, cuando combinamos la lógica de todos estos dichos, parece llevar a una paradoja donde a veces los que se parecen a veces se juntan y otras veces se enfrentan. Entonces ¿qué importa tener cosas en común?

Aunque llevan a efectos contrarios (i.e. unión vs división), la idea de que “Dios los cría y ellos se juntan” viene de las mismas raíces mentales que la sugerencia de que “hay que ser mentiroso/hipócrita/pend*jo para poder reconocer a otro”. No es posible verdaderamente entender una cosa que sea plenamente diferente a nosotros y es por eso que no podemos comprender las intenciones o el carácter bueno o malo de otros sin primero reconocer que nosotros también somos así. Y es entonces que podemos usar esto para tomar fuerza y fomentar un vínculo común que nos una o podemos delinear divisiones destructivas y confines al pretender que hay ‘otras diferencias fundamentales’ que aún así hacen que “nosotros/yo” sea mejor, o al menos diferente, que ‘Ellos’. Esta es una de las cosas que hacen que esta frase sea tan interesante: Decisión. La gente siempre tiene una decisión [consciente o subconsciente] entre ver lo bueno o ver lo malo de cualquier cosa, y esta frase u otra gente no son diferentes. Podemos ver esto como si dijera que dios nos cría y no tenemos opción más que juntarnos con los que se nos parecen porque así crecimos, o podemos creer que a pesar de religión nos juntamos porque decidimos estar juntos.

Bueno pues, el año 2017 nos ha brindado una oportunidad internacional para tomar una decisión sobre cómo queremos vernos unos a otros, cómo definiremos a “nosotros” vs “ellos”, y para examinar si nos dejaremos ser divididos o si escogeremos unirnos. Así es que hay que recordar que Brexit y otras elecciones nacionales están restringidas a los “nacionales” pero es más difícil representar a los “internacionales” (extranjeros o expatriados). Hay que recordar que solo porque una “mayoría” de los que votaron pueden ser convencidos de que algo está en su interés, no significa que su voto represente a “todos” (ellos) or que eso sea lo mejor para todos (nosotros). Hay que usar nuestros derechos y el instrumento supranacional que es una “iniciativa ciudadana” para cruzar la frontera intrínseca de una “elección nacional”. Porque al fin de todo, nacionalidad no es lo mismo que ciudadanía.

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